27 julio, 2010

Por una Mirada.

Una mirada entrecruzada que de un instante a otro cambia. En un segundo se desvanece. En el momento desapareció.
El motivo de búsqueda que atraviesa fronteras. Una figura incansable en mi mente es buscada. Una persona invisible en el mundo encontrada.
Esa pregunta sincera que espera un destino. Una respuesta vacía y sin sentido. Una lagrima de decepción y despedida.
Un grito de dolor en la soledad de mi cuarto. El recuerdo invencible que recorre mi mente. Una pagina oscura que debería ser borrada.

26 julio, 2010

Despedidas.

Un dolor en el pecho
Duerme en mis sentidos
Ni un suspiro, ni un sonido
Solo un vacío porvenir
O una ilusión perdida
Tras años de perseguirla
O una canción que silva
Y aturde con su pesar

Una noche de astros negros
Una cama y una sola
Sin mas nadie, sin amigos
Y las lagrimas resbalan
Y me apeno, y me duele
Me pregunto lo que viene
Me arrepiento de mil cosas
Y sin viento me quedé

Nada me mueve
Nada me encuentra
Todo es sin ruido
y sin pesar
Y yo me obligo,
Me impulso al llanto
Porque sino siento
Merezco soledad

23 julio, 2010

Este Mundo.

A veces me pregunto como será la vida en otros países. Ya no soporto mas a los fans del exterior, esa gente que piensa que saliendo del país puede escapar de la inmundicia de este mundo, y no se da cuenta de que lo único que hace es cruzar la frontera a un infierno diferente. Al principio es probable que todo parezca aromatizado, el engaño a los turistas y a los recién llegados es importante, pero después todo es lo mismo. ¿Como va a cambiar si el humano esta en todos lados, y es el humano el que contamina con su mente?. Nuestro egoísmo nos inunda, la ceguera nos alienta y el egocentrismo nos miente. Todo es lo mismo, todo esta arruinado o lo estará algún día, todo esta sucio o esta viejo. Es por eso es que ante todo, antes de irme lejos, antes de esconderme atrás de mi pasaporte o de huir hacia otros océanos, prefiero quedarme. Prefiero aceptarlo, y aceptarlo con lo único que vale la pena, lo cercano. Mejor que lo oscuro y lejano esta lo cercano, la familia que te sigue y los amigos que te valoran, eso es luz y es todo lo que nos queda. Porque solo por ellos haríamos algo digno, solo por ellos levantamos la mesa en sus casas y por ellos compartimos, por ellos cuidamos sus cosas y por ellos somos decentes. Si todo el planeta, cruzando las fronteras, fuera lo cercano, sin duda lo cuidaríamos.

Estoy Harta.

Estoy harta de vos, de tu forma de ser, de tus histeria y quejas. De tus molestias, de tu forma de despreciar cuando algo no te gusta, de esa mirada acosadora que repartís por las calles y esos ojos fríos que nunca me cautivan. Estoy harta de vos, de tu cara y de tu expresión. Estoy harta de tus cosas, de tus líos y de tu paranoia. De tu infelicidad, de tus angustias y mas que nada de tu odio. Estoy harta de tu odio. ¿Es que acaso odias todo? Todo es malo, impuro, feo y no vale la pena. Todo es cruel, duro e irrepetible. Todo es frágil. La felicidad es frágil, y a la vez vos sos muy fuerte. Fuerte como para romperla en un segundo, para romper la mía, la tuya y la de todos los que te rodean, porque para vos todo es odio. Todo es inútil, inservible y crudo. Y por eso estoy harta de vos.

14 julio, 2010

La Caja del Silencio.

Consigna: Imaginar que en un ático encontramos una caja que contiene el silencio. Abrirla y describir lo que se encuentra.

Hay silencios infinitos. Los hay dulces, acaramelados, suaves y eternos cual oveja que salta un cerco. Pero hay silencios ásperos que asustan. Interminables de otra manera, inapagables. Son incómodos, inevitables, pero llevan a mucho más.

El Elegido.

Consigna: Escribir un cuento que tenga las caracteristicas del cuento moderno según Edgar Allan Poe. Principalmente: tiempo de lectura maximo 1h y media, impresion rapida y de conjunto, ruptura de la presentacion lineal, desenlace sorpresivo.

Me ha salvado. Él me ha dado la libertad y por ella le debo la vida.
El mundo en el que vivía antes de ser encontrado era frío y oscuro. Sobre todo era reducido, tan reducido que me veía obligado a rozar y sentir a cada ser que me acompañaba. Sin embargo cada vez éramos menos, poco a poco la cárcel se iba vaciando. Nuestro líder lo decidía y de un momento a otro, uno más desaparecía. Siempre se iban hacia arriba, como tomados por la mano del líder, se elevaban hacia el cielo lejano de nuestra jaula para no volver a ser vistos nunca más. Pero no había razón alguna, no sabíamos porque el líder nos buscaba. No había ni patrón, ni motivo ni excusa, solo simple sucesión, pues entre estas cuatro paredes éramos todos iguales. Todos del mismo color, las mismas facciones, incluso respirábamos con el mismo sonido. Éramos idénticos, y los sabíamos, pues nos veíamos reflejados en cada una de las vidriosas paredes que nos separaban del exterior, tentándonos con su transparencia y sin embargo deseando que el líder jamás nos eligiera. Pero lo hizo. No sabría decir cuando, pues entre copias de uno mismo es difícil distinguir el paso del tiempo, pero recuerdo que fue un instante de pavor, de dolor y de alivio. Incapaz de moverme, pues así somos nosotros, observé como la garra descendía nuevamente. Pero nunca había estado tan cerca, tan temeraria como aquél día en que decidió tomarme. Me agarró. Sentí con desesperación como sus pinzas se cerraban alrededor de mi cuerpo y se elevaban con autoridad, inundándome inesperadamente de una placentera sensación, la de volar por los aires de aquel triste encierro. En ese momento me vi despojado de ese irracional miedo a lo desconocido y dirigí mi esperanzada mirada hacia la pared cristalina. Ésta dejaba ver el rostro de un niño, un niño tan sonriente que sus encías resaltaban y sus mejillas se redondeaban sonrosadas. El niño me miraba, me miraba y sonreía, sonreía hasta que lo perdí de vista. Repentinamente el líder me soltó, me dejó caer fugazmente hacia un túnel que descendía con infinita oscuridad, mientras escuchaba las voz del niño exclamando:
- Mirá mamá, atrapé un juguete!