Una mirada entrecruzada que de un instante a otro cambia. En un segundo se desvanece. En el momento desapareció.
El motivo de búsqueda que atraviesa fronteras. Una figura incansable en mi mente es buscada. Una persona invisible en el mundo encontrada.
Esa pregunta sincera que espera un destino. Una respuesta vacía y sin sentido. Una lagrima de decepción y despedida.
Un grito de dolor en la soledad de mi cuarto. El recuerdo invencible que recorre mi mente. Una pagina oscura que debería ser borrada.
27 julio, 2010
26 julio, 2010
Despedidas.
Un dolor en el pecho
Duerme en mis sentidos
Ni un suspiro, ni un sonido
Solo un vacío porvenir
O una ilusión perdida
Tras años de perseguirla
O una canción que silva
Y aturde con su pesar
Una noche de astros negros
Una cama y una sola
Sin mas nadie, sin amigos
Y las lagrimas resbalan
Y me apeno, y me duele
Me pregunto lo que viene
Me arrepiento de mil cosas
Y sin viento me quedé
Nada me mueve
Nada me encuentra
Todo es sin ruido
y sin pesar
Y yo me obligo,
Me impulso al llanto
Porque sino siento
Merezco soledad
Duerme en mis sentidos
Ni un suspiro, ni un sonido
Solo un vacío porvenir
O una ilusión perdida
Tras años de perseguirla
O una canción que silva
Y aturde con su pesar
Una noche de astros negros
Una cama y una sola
Sin mas nadie, sin amigos
Y las lagrimas resbalan
Y me apeno, y me duele
Me pregunto lo que viene
Me arrepiento de mil cosas
Y sin viento me quedé
Nada me mueve
Nada me encuentra
Todo es sin ruido
y sin pesar
Y yo me obligo,
Me impulso al llanto
Porque sino siento
Merezco soledad
23 julio, 2010
Este Mundo.
A veces me pregunto como será la vida en otros países. Ya no soporto mas a los fans del exterior, esa gente que piensa que saliendo del país puede escapar de la inmundicia de este mundo, y no se da cuenta de que lo único que hace es cruzar la frontera a un infierno diferente. Al principio es probable que todo parezca aromatizado, el engaño a los turistas y a los recién llegados es importante, pero después todo es lo mismo. ¿Como va a cambiar si el humano esta en todos lados, y es el humano el que contamina con su mente?. Nuestro egoísmo nos inunda, la ceguera nos alienta y el egocentrismo nos miente. Todo es lo mismo, todo esta arruinado o lo estará algún día, todo esta sucio o esta viejo. Es por eso es que ante todo, antes de irme lejos, antes de esconderme atrás de mi pasaporte o de huir hacia otros océanos, prefiero quedarme. Prefiero aceptarlo, y aceptarlo con lo único que vale la pena, lo cercano. Mejor que lo oscuro y lejano esta lo cercano, la familia que te sigue y los amigos que te valoran, eso es luz y es todo lo que nos queda. Porque solo por ellos haríamos algo digno, solo por ellos levantamos la mesa en sus casas y por ellos compartimos, por ellos cuidamos sus cosas y por ellos somos decentes. Si todo el planeta, cruzando las fronteras, fuera lo cercano, sin duda lo cuidaríamos.
Estoy Harta.
Estoy harta de vos, de tu forma de ser, de tus histeria y quejas. De tus molestias, de tu forma de despreciar cuando algo no te gusta, de esa mirada acosadora que repartís por las calles y esos ojos fríos que nunca me cautivan. Estoy harta de vos, de tu cara y de tu expresión. Estoy harta de tus cosas, de tus líos y de tu paranoia. De tu infelicidad, de tus angustias y mas que nada de tu odio. Estoy harta de tu odio. ¿Es que acaso odias todo? Todo es malo, impuro, feo y no vale la pena. Todo es cruel, duro e irrepetible. Todo es frágil. La felicidad es frágil, y a la vez vos sos muy fuerte. Fuerte como para romperla en un segundo, para romper la mía, la tuya y la de todos los que te rodean, porque para vos todo es odio. Todo es inútil, inservible y crudo. Y por eso estoy harta de vos.
14 julio, 2010
La Caja del Silencio.
Consigna: Imaginar que en un ático encontramos una caja que contiene el silencio. Abrirla y describir lo que se encuentra.
Hay silencios infinitos. Los hay dulces, acaramelados, suaves y eternos cual oveja que salta un cerco. Pero hay silencios ásperos que asustan. Interminables de otra manera, inapagables. Son incómodos, inevitables, pero llevan a mucho más.
Hay silencios infinitos. Los hay dulces, acaramelados, suaves y eternos cual oveja que salta un cerco. Pero hay silencios ásperos que asustan. Interminables de otra manera, inapagables. Son incómodos, inevitables, pero llevan a mucho más.
El Elegido.
Consigna: Escribir un cuento que tenga las caracteristicas del cuento moderno según Edgar Allan Poe. Principalmente: tiempo de lectura maximo 1h y media, impresion rapida y de conjunto, ruptura de la presentacion lineal, desenlace sorpresivo.
Me ha salvado. Él me ha dado la libertad y por ella le debo la vida.
El mundo en el que vivía antes de ser encontrado era frío y oscuro. Sobre todo era reducido, tan reducido que me veía obligado a rozar y sentir a cada ser que me acompañaba. Sin embargo cada vez éramos menos, poco a poco la cárcel se iba vaciando. Nuestro líder lo decidía y de un momento a otro, uno más desaparecía. Siempre se iban hacia arriba, como tomados por la mano del líder, se elevaban hacia el cielo lejano de nuestra jaula para no volver a ser vistos nunca más. Pero no había razón alguna, no sabíamos porque el líder nos buscaba. No había ni patrón, ni motivo ni excusa, solo simple sucesión, pues entre estas cuatro paredes éramos todos iguales. Todos del mismo color, las mismas facciones, incluso respirábamos con el mismo sonido. Éramos idénticos, y los sabíamos, pues nos veíamos reflejados en cada una de las vidriosas paredes que nos separaban del exterior, tentándonos con su transparencia y sin embargo deseando que el líder jamás nos eligiera. Pero lo hizo. No sabría decir cuando, pues entre copias de uno mismo es difícil distinguir el paso del tiempo, pero recuerdo que fue un instante de pavor, de dolor y de alivio. Incapaz de moverme, pues así somos nosotros, observé como la garra descendía nuevamente. Pero nunca había estado tan cerca, tan temeraria como aquél día en que decidió tomarme. Me agarró. Sentí con desesperación como sus pinzas se cerraban alrededor de mi cuerpo y se elevaban con autoridad, inundándome inesperadamente de una placentera sensación, la de volar por los aires de aquel triste encierro. En ese momento me vi despojado de ese irracional miedo a lo desconocido y dirigí mi esperanzada mirada hacia la pared cristalina. Ésta dejaba ver el rostro de un niño, un niño tan sonriente que sus encías resaltaban y sus mejillas se redondeaban sonrosadas. El niño me miraba, me miraba y sonreía, sonreía hasta que lo perdí de vista. Repentinamente el líder me soltó, me dejó caer fugazmente hacia un túnel que descendía con infinita oscuridad, mientras escuchaba las voz del niño exclamando:
- Mirá mamá, atrapé un juguete!
Me ha salvado. Él me ha dado la libertad y por ella le debo la vida.
El mundo en el que vivía antes de ser encontrado era frío y oscuro. Sobre todo era reducido, tan reducido que me veía obligado a rozar y sentir a cada ser que me acompañaba. Sin embargo cada vez éramos menos, poco a poco la cárcel se iba vaciando. Nuestro líder lo decidía y de un momento a otro, uno más desaparecía. Siempre se iban hacia arriba, como tomados por la mano del líder, se elevaban hacia el cielo lejano de nuestra jaula para no volver a ser vistos nunca más. Pero no había razón alguna, no sabíamos porque el líder nos buscaba. No había ni patrón, ni motivo ni excusa, solo simple sucesión, pues entre estas cuatro paredes éramos todos iguales. Todos del mismo color, las mismas facciones, incluso respirábamos con el mismo sonido. Éramos idénticos, y los sabíamos, pues nos veíamos reflejados en cada una de las vidriosas paredes que nos separaban del exterior, tentándonos con su transparencia y sin embargo deseando que el líder jamás nos eligiera. Pero lo hizo. No sabría decir cuando, pues entre copias de uno mismo es difícil distinguir el paso del tiempo, pero recuerdo que fue un instante de pavor, de dolor y de alivio. Incapaz de moverme, pues así somos nosotros, observé como la garra descendía nuevamente. Pero nunca había estado tan cerca, tan temeraria como aquél día en que decidió tomarme. Me agarró. Sentí con desesperación como sus pinzas se cerraban alrededor de mi cuerpo y se elevaban con autoridad, inundándome inesperadamente de una placentera sensación, la de volar por los aires de aquel triste encierro. En ese momento me vi despojado de ese irracional miedo a lo desconocido y dirigí mi esperanzada mirada hacia la pared cristalina. Ésta dejaba ver el rostro de un niño, un niño tan sonriente que sus encías resaltaban y sus mejillas se redondeaban sonrosadas. El niño me miraba, me miraba y sonreía, sonreía hasta que lo perdí de vista. Repentinamente el líder me soltó, me dejó caer fugazmente hacia un túnel que descendía con infinita oscuridad, mientras escuchaba las voz del niño exclamando:
- Mirá mamá, atrapé un juguete!
27 junio, 2010
Mi Viaje.
Consigna: Escribir en un texto sobre la sensación que te quedó después del viaje imaginario que hicimos en clase.
Me quedó de este viaje un sentimiento de nostalgia, desde que recorrimos la misma carretera bajo un cielo gris de despedida. Los viajes en familia son únicos, inimitables. Son días y noches de crear momentos que imitan siempre a otros anteriores, porque aunque el tiempo pasa, la familia nunca cambia. Mi hermano emocionado con su libro de chistes interrumpe mi lectura cada vez que la retomo, y mi papa con sus canciones nos impulsa a arriesgarnos, a salir hacia la nieve aunque el frío nos congele. Es un sentimiento conocido, es cómodo y calido. Es el de cumplir una y otra vez las costumbres y sin embargo disfrutarlas cada vez más, es sentir que te acompañan, sonreír viajando juntos a la luz de la mañana y compartir la melancolía de un lluvioso regreso a la realidad, después de construir un recuerdo inolvidable.
Me quedó de este viaje un sentimiento de nostalgia, desde que recorrimos la misma carretera bajo un cielo gris de despedida. Los viajes en familia son únicos, inimitables. Son días y noches de crear momentos que imitan siempre a otros anteriores, porque aunque el tiempo pasa, la familia nunca cambia. Mi hermano emocionado con su libro de chistes interrumpe mi lectura cada vez que la retomo, y mi papa con sus canciones nos impulsa a arriesgarnos, a salir hacia la nieve aunque el frío nos congele. Es un sentimiento conocido, es cómodo y calido. Es el de cumplir una y otra vez las costumbres y sin embargo disfrutarlas cada vez más, es sentir que te acompañan, sonreír viajando juntos a la luz de la mañana y compartir la melancolía de un lluvioso regreso a la realidad, después de construir un recuerdo inolvidable.
16 junio, 2010
Equis
Soy carnosa y estoy anonadada por lo que me ocurrió. Me llamo María Amanda y soy una vaquera estelar en rollers fucsias. Yo trepaba por el espectro que estaba al fondo del cráter, era el obelisco. Hacía horas o minutos que bajaba o ascendía, persiguiendo aquella estrella brillante y bella. Borrosas figuras danzaban a mi alrededor, levitando en el aire como pompas de jabón y riéndose ante mi evidente gravedad. Fueron rudamente interrumpidas por una voz profunda. “halla X” dijo desde el fondo del cráter, la punta del obelisco o ¿era la voz del espectro?. Mas sin números ni cálculos ¿cómo se suponía que lo hiciese?. Como habiendo leído mis pensamientos la voz se manifestó de nuevo, esta vez con un dejo de maldad tan notable que las figuras huyeron dejándome más sola que nunca. “incorrecto” espetó la voz, y de un instante a otro me encontraba huyendo de la X más grande imaginable, que había descendido desde el infinito cual helicóptero y amenazaba con rebanarme como a una ordinaria verdura. De repente leía Eclipse sentada en mi cama mientras comía pizza. Relataba sobre un joven flacucho apresado por cadenas, se llamaba Juan Carlos y usaba jeans corte Oxford. Desperté sobre la almohada y sentí algo crocante dentro de mi boca, era la pieza de un rompecabezas.
Como el Hielo
No me obligues a decirlo
Sigo ciega ante las rayas
Esperando tu llegada
Pero nada mas que nada es lo que hay
Lentamente todo baja
Me acaricia y me congela
Me demuestra lo que soy
Solo una pobre victima que espera
La llegada de su amor.
Sigo ciega ante las rayas
Esperando tu llegada
Pero nada mas que nada es lo que hay
Lentamente todo baja
Me acaricia y me congela
Me demuestra lo que soy
Solo una pobre victima que espera
La llegada de su amor.
Por una Sonrisa
Ella siente aquel vacío
La presiona y le recuerda
Que no hay nadie sin amigos
No soporta ya el silencio
Y lo llena de deseos
Maravillas de esperanza
Y recuerdos sin sucesos
Sin embargo alguien la llama
Y aunque ella no lo crea
El la aprecia y la sostiene
Y la hace sonreír.
La presiona y le recuerda
Que no hay nadie sin amigos
No soporta ya el silencio
Y lo llena de deseos
Maravillas de esperanza
Y recuerdos sin sucesos
Sin embargo alguien la llama
Y aunque ella no lo crea
El la aprecia y la sostiene
Y la hace sonreír.
13 junio, 2010
La vida es un Tren.
Consigna: Escribir un cuento o Poesía usando como inspiración una de las respuestas a las preguntas para pensar rápido que compartimos en clase.
Sobre rieles infinitos se deslizan nuestras vidas. Los vagones se suceden, se persiguen, recorriendo con lentitud nuestra existencia, o quizás demasiado rápido. Es un tren que continúa, siempre avanza y nunca frena. Sin importar cual sea tu deseo, regresar para cambiar lo pasado, avanzar para explorar lo futuro, la velocidad del tren es constante y con una ultima y seca parada. Las personas que suben, las personas que bajan, dejan en sus pisos una marca imborrable. Sus pisadas son recuerdos, son momentos compartidos, un aporte inevitable al sendero de tu vida.
Recuerdo el reflejo de la luz en su figura, el contraste del ocaso cuando entró y piso inseguro. Su mirada de inocencia inundada de tristeza y una mano temblorosa esperando ser tomada. Y lo hice. Aquél día indefenso lo encontré, y asustado parecía, con su mirada fija hacia la calle y sin embargo ojos ciegos. Lo guié con todo apoyo, lo lleve hacia su destino, y con un ligero gracias continuó por su camino.
No duró mas de un minuto su presencia en el vagón, antes de que se alejara a través de la compuerta, sin embargo son sus huellas las mas profundas en mi recuerdo.
Sobre rieles infinitos se deslizan nuestras vidas. Los vagones se suceden, se persiguen, recorriendo con lentitud nuestra existencia, o quizás demasiado rápido. Es un tren que continúa, siempre avanza y nunca frena. Sin importar cual sea tu deseo, regresar para cambiar lo pasado, avanzar para explorar lo futuro, la velocidad del tren es constante y con una ultima y seca parada. Las personas que suben, las personas que bajan, dejan en sus pisos una marca imborrable. Sus pisadas son recuerdos, son momentos compartidos, un aporte inevitable al sendero de tu vida.
Recuerdo el reflejo de la luz en su figura, el contraste del ocaso cuando entró y piso inseguro. Su mirada de inocencia inundada de tristeza y una mano temblorosa esperando ser tomada. Y lo hice. Aquél día indefenso lo encontré, y asustado parecía, con su mirada fija hacia la calle y sin embargo ojos ciegos. Lo guié con todo apoyo, lo lleve hacia su destino, y con un ligero gracias continuó por su camino.
No duró mas de un minuto su presencia en el vagón, antes de que se alejara a través de la compuerta, sin embargo son sus huellas las mas profundas en mi recuerdo.
Respuestas.
Consigna: Escribir una poesía con las respuestas a 10 preguntas que respondimos en clase con lo primero que nos venía a la mente.
Una rueda, un molino, un tren en movimiento
Una falta de ruido que me enloquece
Sin embargo en mi mente están las respuestas
Guardadas para siempre las escrituras, las palabras
No existirá jamás una úlitma vez
Las mentes contaminadas de ideas establecidas
Los dedos que indican vestidos de fiesta
El eco de un perdón por el maltrato de esta tierra.
Una rueda, un molino, un tren en movimiento
Una falta de ruido que me enloquece
Sin embargo en mi mente están las respuestas
Guardadas para siempre las escrituras, las palabras
No existirá jamás una úlitma vez
Las mentes contaminadas de ideas establecidas
Los dedos que indican vestidos de fiesta
El eco de un perdón por el maltrato de esta tierra.
Todojunto.
Consigna: escribir en 30 segundos lo primero que te venga a la mente sin separar las palabras.
Lentamentemelevantodelacama.Hacemuchofrioyquierodormir.Eshorriblelodesiemre,estoyhartadelarutina,peronadapuedecambiar.
Lentamentemelevantodelacama.Hacemuchofrioyquierodormir.Eshorriblelodesiemre,estoyhartadelarutina,peronadapuedecambiar.
Dalias Púrpuras.
Consigna: Escribir tres renglones usando palabras que empiecen solo con P y D.
Desearía poder plantar Dalias púrpuras dentro de planetas. Pasaría diariamente para decirles pensamientos, porque delicadas parecen y dan puras deducciones. Dolorosamente podaría dos por día para Daniel, por prometerme distancia de pisarlas.
Desearía poder plantar Dalias púrpuras dentro de planetas. Pasaría diariamente para decirles pensamientos, porque delicadas parecen y dan puras deducciones. Dolorosamente podaría dos por día para Daniel, por prometerme distancia de pisarlas.
Poder de un Apodo.
Consigna: Escribir un cuento o poesía utilizando como elemento principal o importante en el relato el objeto sacado a ciegas de una bolsa. El Objeto se sobreentiende en el relato.
En mi curso me decían la bautizadora. Desde el día en que mis compañeros descubrieron mi increíble talento, fui la encargada de darle a todos y cada uno un apodo satisfactorio, claro que no siempre lo era para la “victima”, como solía llamarla. Tengo en mi estante un par de trofeos por las obras maestras Fosa y Tilla, y otras menos importantes como Iato y Fachano. Sin embargo, el mayor orgullo entre mis creaciones era el de Tafi, no porque fuera uno de mis mas brillantes logros , sino por su origen tan intrigante.
El nombre vino a mí el día que descubrimos su secreto. Fue durante un partido de fútbol que, al lanzarse para atajar un violentísimo penal, el objeto cayó de su bolsillo. No era nada que llamara la atención, pero curiosa fue la reacción de Tafi cuando me agache para tomar el Tafiról. Levantándose se un salto, corrió casi tropezando hacia mi y con un dejo de histeria me grito que no lo tocara. Con manos temblorosas lo levanto delicadamente y luego de mirarlo con veneración lo devolvió a su bolsillo. La intriga se apoderó de todos mis compañeros y especialmente de mi, inspirándome, para gran disgusto de Tafi, a mi mas reciente creación del momento.
Días y semanas pasaron desde el incidente, dejándolo viejo y casi olvidado, pero el apodo perduró en el tiempo. No fue hace mucho que Tafi se acercó a mi en un recreo de mañana preguntándome si había visto su Tafiról. Lo note afligido y un poco desesperado, por lo que lo ayudé a buscarlo un buen rato, pero pasados quince minutos de correr bancos e interrogar profesoras nos sentamos rendidos contra una pared. Había soportado la curiosidad lo suficiente y seguí el incontrolable impulso de preguntarle: “¿Porqué es tan importante una pastilla tan corriente?”. Tafi no me miró a los ojos, pero en voz muy suave me reveló el misterio. Una noche, dijo, había sentido el más fuerte de los dolores de cabeza, y tras contarle a su mamá ésta le entregó un Tafiról y un vaso de agua para que se sintiera mejor. Sin embargo, justo antes de tomar la pastilla Tafi se recostó cansado en su cama, y entre el dolor y el sueño lograron dormirlo. “Nunca mas volví a ver a mi mamá” susurró con una voz impregnada de dolor, y como un niño pequeño se abrazo las piernas y escondió la cabeza.
Parecía obvio que yo era la primera persona a la que le confiaba aquél secreto y sin embargo no me sentí complacida, ni siquiera halagada. Lo único que sentí fue la dolorosa necesidad de tomar una goma y borrar ese apodo tan cruel para siempre.
En mi curso me decían la bautizadora. Desde el día en que mis compañeros descubrieron mi increíble talento, fui la encargada de darle a todos y cada uno un apodo satisfactorio, claro que no siempre lo era para la “victima”, como solía llamarla. Tengo en mi estante un par de trofeos por las obras maestras Fosa y Tilla, y otras menos importantes como Iato y Fachano. Sin embargo, el mayor orgullo entre mis creaciones era el de Tafi, no porque fuera uno de mis mas brillantes logros , sino por su origen tan intrigante.
El nombre vino a mí el día que descubrimos su secreto. Fue durante un partido de fútbol que, al lanzarse para atajar un violentísimo penal, el objeto cayó de su bolsillo. No era nada que llamara la atención, pero curiosa fue la reacción de Tafi cuando me agache para tomar el Tafiról. Levantándose se un salto, corrió casi tropezando hacia mi y con un dejo de histeria me grito que no lo tocara. Con manos temblorosas lo levanto delicadamente y luego de mirarlo con veneración lo devolvió a su bolsillo. La intriga se apoderó de todos mis compañeros y especialmente de mi, inspirándome, para gran disgusto de Tafi, a mi mas reciente creación del momento.
Días y semanas pasaron desde el incidente, dejándolo viejo y casi olvidado, pero el apodo perduró en el tiempo. No fue hace mucho que Tafi se acercó a mi en un recreo de mañana preguntándome si había visto su Tafiról. Lo note afligido y un poco desesperado, por lo que lo ayudé a buscarlo un buen rato, pero pasados quince minutos de correr bancos e interrogar profesoras nos sentamos rendidos contra una pared. Había soportado la curiosidad lo suficiente y seguí el incontrolable impulso de preguntarle: “¿Porqué es tan importante una pastilla tan corriente?”. Tafi no me miró a los ojos, pero en voz muy suave me reveló el misterio. Una noche, dijo, había sentido el más fuerte de los dolores de cabeza, y tras contarle a su mamá ésta le entregó un Tafiról y un vaso de agua para que se sintiera mejor. Sin embargo, justo antes de tomar la pastilla Tafi se recostó cansado en su cama, y entre el dolor y el sueño lograron dormirlo. “Nunca mas volví a ver a mi mamá” susurró con una voz impregnada de dolor, y como un niño pequeño se abrazo las piernas y escondió la cabeza.
Parecía obvio que yo era la primera persona a la que le confiaba aquél secreto y sin embargo no me sentí complacida, ni siquiera halagada. Lo único que sentí fue la dolorosa necesidad de tomar una goma y borrar ese apodo tan cruel para siempre.
Uno y Otro Ejemplar.
Siempre detrás de las páginas
Siendo lo que todos son
Siguiendo cada norma del manual
Para ser una copia sin alma
Porque quien todo comprende
Huye de las ideas establecidas
Disfruta por solo improvisar
Y destaca entre todos los demás
Lamento ser aquella fuente
De esta verdad oscura
Pero tu estas entre esas copias
Aunque quizás intentaste ser más.
Siendo lo que todos son
Siguiendo cada norma del manual
Para ser una copia sin alma
Porque quien todo comprende
Huye de las ideas establecidas
Disfruta por solo improvisar
Y destaca entre todos los demás
Lamento ser aquella fuente
De esta verdad oscura
Pero tu estas entre esas copias
Aunque quizás intentaste ser más.
04 junio, 2010
Perdón
Me hundo en las palabras
No escucho la advertencia
Reposo sobre aquellos
A los que he lastimado
Por no pensar en consecuencias
Solo puedo sentir la ignorancia
Luchando por negar
Secando el pasado de mi frente.
No escucho la advertencia
Reposo sobre aquellos
A los que he lastimado
Por no pensar en consecuencias
Solo puedo sentir la ignorancia
Luchando por negar
Secando el pasado de mi frente.
Aqui y Ahora
Apenas sobra tiempo
Para recordar a los que dejamos atrás
Entre tanto que ocurre a nuestro alrededor
Estas idas y venidas en caminos angostos
Me sorprende que aun
Mantengamos la conciencia
Me sorprende que estemos seguros
De que uno y otro suman dos
Me ilumina que aun en esta catástrofe
Exista el algo tan profundo
Como son los sentimientos.
Para recordar a los que dejamos atrás
Entre tanto que ocurre a nuestro alrededor
Estas idas y venidas en caminos angostos
Me sorprende que aun
Mantengamos la conciencia
Me sorprende que estemos seguros
De que uno y otro suman dos
Me ilumina que aun en esta catástrofe
Exista el algo tan profundo
Como son los sentimientos.
Miedo Alocado al Proceso Armado
Tengo miedo de vivir la vida y olvidarme de que no todo es lo que esta impuesto. Quiero ser de esas personas que se dan cuenta de que unos se siguen a los otros y por eso todos tenemos la misma vida. La educación solía ser un privilegio, el solo hecho de aprender era lo importante. Hoy no. Hoy estudias para trabajar, y trabajas para ganar plata, y ganas plata para mantener a la familia que formaste. ¿Porque todos tendremos la misma vida? Porque esta impuesta. La gente no se da cuenta que son parte de algo llamado capitalismo y que todo lo que hacen esta guiado por y para el dinero. basta. Hay que ser independientes de esa basura. En lugar de plata buscar felicidad. Hacer lo que se te cante y porque se te canta, y no con fines lucrativos que te llevan a un circulo vicioso. ¿Y si no quiero estudiar, trabajar y jubilarme? ¿Y si quiero volver a encontrarle a la vida esa razón, esa profundidad que tenia antes de que todo fuera un proceso armado? Debe ser imposible ¿por qué? Porque el mundo ya esta configurado. ¿Que hago sin plata? nada. Sin plata no puedo hacer lo que se me canta cuando se me canta, es así. La única solución es volverme millonaria y después encontrarle ese sentido perdido a la vida: lo que era antes del capitalismo, lo que era antes de que la gente se olvidara de que no vivimos para pagar, no vivimos para comprar y tener cada vez mas, no vivimos para ser parte del proceso productivo. Vivimos para conocer todo, para aprender y sobre todo para disfrutar. Disfrutar, algo que no siempre se hace con los medios impuestos, porque la gente se olvida de que la felicidad es lo mas importante. La gente solo sigue al ganado.
30 mayo, 2010
Mis Palabras
Consigna: Escribir un cuento o Poesía que contenga en cualquier palabra del verso una de las letras de "mis palabras", usadas en orden de manera vertical.
Mi peor enemigo
Es la pobre Ignorancia
Me Sustentan las ideas
Me emocionan las Palabras
Y Aunque no todo es dulzura
Y aunque el Llanto nunca falta
HAy que ser fiel a la vida
Y Buscar lo que no alcanza
No te pido que Razones
Pero si que Abras tu mente
A que existen Soluciones.
Mi peor enemigo
Es la pobre Ignorancia
Me Sustentan las ideas
Me emocionan las Palabras
Y Aunque no todo es dulzura
Y aunque el Llanto nunca falta
HAy que ser fiel a la vida
Y Buscar lo que no alcanza
No te pido que Razones
Pero si que Abras tu mente
A que existen Soluciones.
Es Triste
Lejos se encuentran aquellos objetos perdidos, no al alcance de mi mas persistente mano ni del recuerdo de mas de mil personas. Me nublan la visión tantas notas, novedades y tontas modernidades. Llenan mi cerebro de ideas vacías que no reflejan el verdadero ser de la existencia. Me entristece darme cuenta de lo mucho que lo ignoro, de lo poco que me importa y tampoco lo menciono. Es horrible ser la única que cuestiona ciertas cosas, y estar rodeada de personas encerradas en un ciclo inventado.
Temores Nocturnos
Este cuento lo escribí cuando tenía 12 años. y lo sentí:
Yo misma trabé temerosa el placard y los cajones, la ventana esta cerrada, y la puerta descansa abierta y así permite entrar la luz que llega desde el baño. Mejor prevenir que curar, puedo decir, pero hay cosas que no se pueden prevenir tan fácilmente. Tal vez una buena compañía seria la prevención perfecta, pero no es tan fácil admitir necesitarla.
No importa que tan extremado sea el calor, de los pies al cuello me cubre la frazada, así me siento protegida. Estoy rodeada de gente, yo lo se y tengo conciencia de ello, pero no son compañía precisamente, los cuerpos descansando y las mentes dormidas.
Una de las ventajas de la luz, es que uno puede ver lo que lo rodea, a que temer y que ignorar. Pero a oscuras, que es como veo la habitación, uno no tiene idea de lo que pueden esconder los muebles, las cortinas o simplemente la oscuridad. Me ciento en la cama asustada y prendo la luz, reviso las esquinas del cuarto con la mirada y rápidamente me tapo hasta el cuello y quedo a oscuras otra vez. Cierro los ojos e intento relajarme pero lo que no hallé en las esquinas aparece en mi mente. Abro los ojos aterrorizada.
Trato de no pensar, pero es cuando comienzo a escuchar. Un ínfimo sonido podría ser una criatura en su escondite, o un intruso en la casa. Solo puedo imaginar que lo que oigo es algo terrible, temible y sobre todo negativo.
Cierro los ojos con fuerza y me tapo los oídos con la frazada mientras concentro mi mente en otra cosa. El primer pensamiento que se cruza por mi mente es alguna película de terror, que por supuesto no mire, pero con escuchar la historia me basta para formular mi propio drama. Los temibles personajes se vuelven reales para mi y puedo sentirlos a mi alrededor, o simplemente puedo verme en una situación atemorizante que la historia contiene.
Cuando no hay seguridad ni en la realidad ni en la imaginación, y uno ya no tiene donde esconderse, es cuando uno comienza a aterrarse. En este extremo intento vaciar mi mente, pero es imposible. Puedo sentir como las lagrimas se deslizan por mis cachetes. Tapo completamente mi cabeza con la frazada y con ella raspo mis oídos para no oír nada. Para distraerme, cuento del cien al uno e intento imaginar los números en mi mente. De tanto en tanto me destapo mi agitada y transpirada cabeza para refrescarme y finalmente, me quedo dormida entre números.
Yo misma trabé temerosa el placard y los cajones, la ventana esta cerrada, y la puerta descansa abierta y así permite entrar la luz que llega desde el baño. Mejor prevenir que curar, puedo decir, pero hay cosas que no se pueden prevenir tan fácilmente. Tal vez una buena compañía seria la prevención perfecta, pero no es tan fácil admitir necesitarla.
No importa que tan extremado sea el calor, de los pies al cuello me cubre la frazada, así me siento protegida. Estoy rodeada de gente, yo lo se y tengo conciencia de ello, pero no son compañía precisamente, los cuerpos descansando y las mentes dormidas.
Una de las ventajas de la luz, es que uno puede ver lo que lo rodea, a que temer y que ignorar. Pero a oscuras, que es como veo la habitación, uno no tiene idea de lo que pueden esconder los muebles, las cortinas o simplemente la oscuridad. Me ciento en la cama asustada y prendo la luz, reviso las esquinas del cuarto con la mirada y rápidamente me tapo hasta el cuello y quedo a oscuras otra vez. Cierro los ojos e intento relajarme pero lo que no hallé en las esquinas aparece en mi mente. Abro los ojos aterrorizada.
Trato de no pensar, pero es cuando comienzo a escuchar. Un ínfimo sonido podría ser una criatura en su escondite, o un intruso en la casa. Solo puedo imaginar que lo que oigo es algo terrible, temible y sobre todo negativo.
Cierro los ojos con fuerza y me tapo los oídos con la frazada mientras concentro mi mente en otra cosa. El primer pensamiento que se cruza por mi mente es alguna película de terror, que por supuesto no mire, pero con escuchar la historia me basta para formular mi propio drama. Los temibles personajes se vuelven reales para mi y puedo sentirlos a mi alrededor, o simplemente puedo verme en una situación atemorizante que la historia contiene.
Cuando no hay seguridad ni en la realidad ni en la imaginación, y uno ya no tiene donde esconderse, es cuando uno comienza a aterrarse. En este extremo intento vaciar mi mente, pero es imposible. Puedo sentir como las lagrimas se deslizan por mis cachetes. Tapo completamente mi cabeza con la frazada y con ella raspo mis oídos para no oír nada. Para distraerme, cuento del cien al uno e intento imaginar los números en mi mente. De tanto en tanto me destapo mi agitada y transpirada cabeza para refrescarme y finalmente, me quedo dormida entre números.
29 mayo, 2010
Como el Agua
Consigna: Escribir un cuento o poesía en el que la frase o palabra que te haya tocado ("como el agua") aparezca cada 10 palabras.
La sal, los diamantes, un espejo roto. Todos son como el agua, también Ella. Tan sutil, casi imperceptible, pero cura y es perfecta. Como el agua refleja a tu peor enemigo, cristalina ella es siempre, espejada como el agua. Su transparencia inigualable, muestra mas de lo deseado, ella es como el agua y todo lo deja ver. Sin embargo no por mucho ¿Has notado al levantarla, como el agua se te escapa? Lamentablemente en sus aspectos, en todos, ella es como el agua.
La sal, los diamantes, un espejo roto. Todos son como el agua, también Ella. Tan sutil, casi imperceptible, pero cura y es perfecta. Como el agua refleja a tu peor enemigo, cristalina ella es siempre, espejada como el agua. Su transparencia inigualable, muestra mas de lo deseado, ella es como el agua y todo lo deja ver. Sin embargo no por mucho ¿Has notado al levantarla, como el agua se te escapa? Lamentablemente en sus aspectos, en todos, ella es como el agua.
Ciega
Negros son los astros
Que iluminan hoy mis días
Pues yo ciega me he quedado
Perdida en el recuerdo que se desvanece
Sin salida hacia el ocaso
Sin el brillo de esa vida navegando en mi memoria
Pues también eso he perdido
Ya no tengo ni un respiro
Una gota de consuelo
Y a cada paso anhelo el ayer que te acompaña
El ayer que ya me ha olvidado.
Que iluminan hoy mis días
Pues yo ciega me he quedado
Perdida en el recuerdo que se desvanece
Sin salida hacia el ocaso
Sin el brillo de esa vida navegando en mi memoria
Pues también eso he perdido
Ya no tengo ni un respiro
Una gota de consuelo
Y a cada paso anhelo el ayer que te acompaña
El ayer que ya me ha olvidado.
Alfalfa
Consigna: Escribir una cuento o poesía utilizando palabras cuya primera letra siga el orden del abecedario.
Andrés bendecía con charlas divertidísimas. Éramos felices gritando himnos inventados, jugando kung-fu lucha mapuche, negando oscuros planes. Quizás recuerdes su tatuaje único, voz western y zapatiesta.
Andrés bendecía con charlas divertidísimas. Éramos felices gritando himnos inventados, jugando kung-fu lucha mapuche, negando oscuros planes. Quizás recuerdes su tatuaje único, voz western y zapatiesta.
¿Porqué?
Me siento intranquila
Me estresan las preguntas
Las respuestas no me llegan
¿por qué dejar pasar lo que nos atormenta?
No es que me arrepienta
Pero todo seria mas simple
Si dejáramos pasar mas oportunidades
O quizás seria mas triste
Sin embargo el resultado siempre es el mismo
Preguntarse el porque.
Me estresan las preguntas
Las respuestas no me llegan
¿por qué dejar pasar lo que nos atormenta?
No es que me arrepienta
Pero todo seria mas simple
Si dejáramos pasar mas oportunidades
O quizás seria mas triste
Sin embargo el resultado siempre es el mismo
Preguntarse el porque.
22 mayo, 2010
La danza de las Marionetas.
Lejos se oye aquel suspiro
Lejano de las marionetas
Alegres se balancean sin permiso
Disfrutan de infinita libertad
Mas no mucho durara su paraíso
Pues las sombras ya se asoman inseguras
Con el miedo recorriendo su quijada
Huyen lento y caminan con pesar.
Poco duran los momentos
Pero poco es suficiente para ellas
Con el alma inundada de contento
Y esperanza de que llegue libertad
Sin embargo me resulta placentero
Observarlas danzar entre cascabeles
Me recuerda mil veces lejanos tiempos
En que todo parecía ser de miel.
Lejano de las marionetas
Alegres se balancean sin permiso
Disfrutan de infinita libertad
Mas no mucho durara su paraíso
Pues las sombras ya se asoman inseguras
Con el miedo recorriendo su quijada
Huyen lento y caminan con pesar.
Poco duran los momentos
Pero poco es suficiente para ellas
Con el alma inundada de contento
Y esperanza de que llegue libertad
Sin embargo me resulta placentero
Observarlas danzar entre cascabeles
Me recuerda mil veces lejanos tiempos
En que todo parecía ser de miel.
17 mayo, 2010
Ella Busca
Ella busca magia
En donde solo quedan rocas
Mas que una solución
Lo que quiere es un suspiro
Mas todo lo que ve y siente
Es menos que esperanza
Siempre atenta a las señales
Alcanza dichas cosas
Pero no esta satisfecha
Solo quiere compañía
solo pide una guía
Perdida entre colores
Se esconde en el sonido
De la soledad.
En donde solo quedan rocas
Mas que una solución
Lo que quiere es un suspiro
Mas todo lo que ve y siente
Es menos que esperanza
Siempre atenta a las señales
Alcanza dichas cosas
Pero no esta satisfecha
Solo quiere compañía
solo pide una guía
Perdida entre colores
Se esconde en el sonido
De la soledad.
Federico Jarrón
Federico Jarrón era único entre sus hermanos, la excepción a la regla familiar. Su hermana mayor, Mariela, tocaba el saxo como los dioses. Rubén maravillaba con sus solos de flauta y Romina con los acordes de su guitarra. Josesito no se quedaba atrás, marcando la percusión de todas las melodías que su hermano Sergio componía en el piano. Las anteriores a Federico, Silvia y Carla, aspiraban a ser algún día prestigiosas cantantes de ópera, formando un dúo llamado las gemelas del Jarrón. Sin embargo, quizás por un cambio en los genes o quizás por pura casualidad, Federico, el último y mas joven, carecía de total talento para la música. Tanto era así que la primera vez que agarro una guitarra rompió una cuerda, cuando intentó aprender a tocar el Saxo los vecinos se mudaron y cuando canto en una cena familiar su madre se largo a llorar. Fue por esto que cada vez que la familia Jarrón formaba una orquesta para el festival municipal, Federico era el encargado de iniciar la obra maestra con un simple y seco golpe del triangulo, si es que no le erraba.
Todos los Domingos, Mama y papá Jarrón guiaban a sus hijos a la plaza del barrio, donde se organizaba una informal improvisación musical de la que siempre formaban parte. Caminando al ritmo del himno nacional, los personajes se acercaban al centro de la plaza cuando el evento abría sus puertas, quedando Federico apartado detrás por los constantes tropezones que tanto molestaban a sus hermanos. Durante casi media hora, Federico se mentalizaba para tocar el triangulo en el momento correcto y no volver a quedar en ridículo como la semana anterior y la otra, y se sentaba nervioso a la orilla de la laguna practicando el uso de su majestuoso instrumento. Quizás si mejorara le dejaran tocar el toctoc, pensaba mientras golpeaba arrítmicamente, cuando repentinamente una sombra se proyecto arriba de su figura reflejada en el lago, desconcentrándolo a tal punto que cuando sonó el último “Ding” el triangulo dorado cayó a la laguna y se hundió hasta el fondo.
Entre enojado y afligido, Federico se dio vuelta para mirar al causante de tal desastre, y se encontró con una niña de lo mas bonita, quizás tanto que intimidaba, que lo miraba con divertido interés. La chica le sonrió, le entregó un delicado violín color suela y sin mas preámbulos se fue a paso veloz. Federico no sabía si perseguirla o llorar. El único instrumento que era capaz de tocar estaba en las profundidades de la laguna y solo le quedaba aquella pequeña guitarra de la que ni siquiera sabía el nombre. Aunque algo le inspiraba confianza, algo en aquel precioso instrumento lo tentaba a tomar esa varilla y rozar las ¿como se llamaban? Ah, cuerdas. Fue en ese momento que su madre lo llamó un tanto histérica para que se acercara a la tarima. Federico subió torpemente al escenario de madera y se colocó detrás de Rubén como todos los domingos. Estaban sus hermanos tan concentrados en dar una buena impresión, que ninguno notó el cambio de instrumento de Federico, quien se secaba la cara con las mangas del abrigo y temblaba convulsionadamente de los nervios.
Cuando su madre se colocó en frente de los chicos y apuntó a Federico con el palillo para que éste diera comienzo al espectáculo, la cara de espanto de la mujer fue tan impresionante que las gemelas pegaron un agudísimo grito. Pero para sorpresa de todos, un sonido mucho mas agradable inundó la plaza. Federico, asustado por la expresión de su madre, había comenzado a tocar el violín con violentísima velocidad, deseando con todo su ser que las cuerdas no salieran volando como aquella vez y que sus hermanos decidieran comenzar para tapar el estruendo. Pero la reacción de su familia y del público fue otra. Todos quedaron ridículamente petrificados con las bocas colgantes y los ojos mas blancos que nunca. El sonido que salía del instrumento no era sino el más hermoso que habían escuchado. No era una obra conocida, no, pero era todas. Era para los oídos una mezcla de todas las grandes obras de la historia y aún mas grande. Era para los oídos un paraíso de acordes, una sinfonía de placer, un sueño entre silbidos. La guitarra cayo de las manos de Romina y el saxo sonó estruendosamente contra el piso mientras Silvia y Carla pegaban otro grito, esta vez de asombro.
Ante tantas miradas de desconcierto Federico se sintió entusiasmado y, sin considerar la salud de su madre, aprovechó un rapto de inspiración para sonar aún mas profesionalmente, por lo que ésta cayó al suelo dramáticamente y sus siete hijos la rodearon preocupados. Pero Federico no se detuvo sino que tal conmoción lo llenó de música y siguió componiendo hasta que solo se escuchaba su pasión a través del violín. La gente había comenzado a reaccionar y muchos aplaudían aunque la sinfonía no hubiese terminado. ¿cómo se atrevían a interrumpir su arte? Federico se sintió encolerizado, sentimiento que lo llevó a cambiar la melodía a una aún mas rápida y emocionante, aún más espectacular. Pero el público comenzó a distraerse cuando otro cuerpo cayó inerte sobre la madera, el de su padre, quien no solía tener este tipo reacciones. Pero cualquier preocupación que Federico sintiera se mezclaba con emociones anteriores para formar un conjunto de acordes complejísimos. El enojo se le subió a la cabeza cuando notó que la gente no le prestaba atención. ¿Es que no apreciaban la buena música? Y Federico siguió sonando sin cansancio entre llamadas telefónicas y gritos de histeria de sus hermanas, entre un mar de gente moviéndose y esquivando paramédicos recién llegados. Nada lo frenaría, nada, este era su momento maravilloso, el más deseado, y el inicio de un destino glorioso.
Y repentinamente todo acabó. La guitarrita le fue arrebatada de las manos y con un aterrador chapuzón se hundió en la infinidad de la laguna al igual que su preciado triángulo. Sus hermanos se habían deshecho del violín para bien de todos y para eterna desgracia de Federico, quién agradeció cuando finalmente lo elevaron al rango del toctoc.
Todos los Domingos, Mama y papá Jarrón guiaban a sus hijos a la plaza del barrio, donde se organizaba una informal improvisación musical de la que siempre formaban parte. Caminando al ritmo del himno nacional, los personajes se acercaban al centro de la plaza cuando el evento abría sus puertas, quedando Federico apartado detrás por los constantes tropezones que tanto molestaban a sus hermanos. Durante casi media hora, Federico se mentalizaba para tocar el triangulo en el momento correcto y no volver a quedar en ridículo como la semana anterior y la otra, y se sentaba nervioso a la orilla de la laguna practicando el uso de su majestuoso instrumento. Quizás si mejorara le dejaran tocar el toctoc, pensaba mientras golpeaba arrítmicamente, cuando repentinamente una sombra se proyecto arriba de su figura reflejada en el lago, desconcentrándolo a tal punto que cuando sonó el último “Ding” el triangulo dorado cayó a la laguna y se hundió hasta el fondo.
Entre enojado y afligido, Federico se dio vuelta para mirar al causante de tal desastre, y se encontró con una niña de lo mas bonita, quizás tanto que intimidaba, que lo miraba con divertido interés. La chica le sonrió, le entregó un delicado violín color suela y sin mas preámbulos se fue a paso veloz. Federico no sabía si perseguirla o llorar. El único instrumento que era capaz de tocar estaba en las profundidades de la laguna y solo le quedaba aquella pequeña guitarra de la que ni siquiera sabía el nombre. Aunque algo le inspiraba confianza, algo en aquel precioso instrumento lo tentaba a tomar esa varilla y rozar las ¿como se llamaban? Ah, cuerdas. Fue en ese momento que su madre lo llamó un tanto histérica para que se acercara a la tarima. Federico subió torpemente al escenario de madera y se colocó detrás de Rubén como todos los domingos. Estaban sus hermanos tan concentrados en dar una buena impresión, que ninguno notó el cambio de instrumento de Federico, quien se secaba la cara con las mangas del abrigo y temblaba convulsionadamente de los nervios.
Cuando su madre se colocó en frente de los chicos y apuntó a Federico con el palillo para que éste diera comienzo al espectáculo, la cara de espanto de la mujer fue tan impresionante que las gemelas pegaron un agudísimo grito. Pero para sorpresa de todos, un sonido mucho mas agradable inundó la plaza. Federico, asustado por la expresión de su madre, había comenzado a tocar el violín con violentísima velocidad, deseando con todo su ser que las cuerdas no salieran volando como aquella vez y que sus hermanos decidieran comenzar para tapar el estruendo. Pero la reacción de su familia y del público fue otra. Todos quedaron ridículamente petrificados con las bocas colgantes y los ojos mas blancos que nunca. El sonido que salía del instrumento no era sino el más hermoso que habían escuchado. No era una obra conocida, no, pero era todas. Era para los oídos una mezcla de todas las grandes obras de la historia y aún mas grande. Era para los oídos un paraíso de acordes, una sinfonía de placer, un sueño entre silbidos. La guitarra cayo de las manos de Romina y el saxo sonó estruendosamente contra el piso mientras Silvia y Carla pegaban otro grito, esta vez de asombro.
Ante tantas miradas de desconcierto Federico se sintió entusiasmado y, sin considerar la salud de su madre, aprovechó un rapto de inspiración para sonar aún mas profesionalmente, por lo que ésta cayó al suelo dramáticamente y sus siete hijos la rodearon preocupados. Pero Federico no se detuvo sino que tal conmoción lo llenó de música y siguió componiendo hasta que solo se escuchaba su pasión a través del violín. La gente había comenzado a reaccionar y muchos aplaudían aunque la sinfonía no hubiese terminado. ¿cómo se atrevían a interrumpir su arte? Federico se sintió encolerizado, sentimiento que lo llevó a cambiar la melodía a una aún mas rápida y emocionante, aún más espectacular. Pero el público comenzó a distraerse cuando otro cuerpo cayó inerte sobre la madera, el de su padre, quien no solía tener este tipo reacciones. Pero cualquier preocupación que Federico sintiera se mezclaba con emociones anteriores para formar un conjunto de acordes complejísimos. El enojo se le subió a la cabeza cuando notó que la gente no le prestaba atención. ¿Es que no apreciaban la buena música? Y Federico siguió sonando sin cansancio entre llamadas telefónicas y gritos de histeria de sus hermanas, entre un mar de gente moviéndose y esquivando paramédicos recién llegados. Nada lo frenaría, nada, este era su momento maravilloso, el más deseado, y el inicio de un destino glorioso.
Y repentinamente todo acabó. La guitarrita le fue arrebatada de las manos y con un aterrador chapuzón se hundió en la infinidad de la laguna al igual que su preciado triángulo. Sus hermanos se habían deshecho del violín para bien de todos y para eterna desgracia de Federico, quién agradeció cuando finalmente lo elevaron al rango del toctoc.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







